En 2029 el Internado Infantil Guadalupano (IIG) es un referente como institución profesional enfocada en la atención y cuidado de niños, adolescentes y jóvenes (NAJ) varones, que promueve el desarrollo integral, el respeto y la restitución de sus derechos, con el fin de formar personas con libertad de acción, elección consciente y solidaria ante su entorno para la construcción de una sociedad donde sea posible la paz, la equidad, la justicia social, la participación ciudadana, el cuidado de la vida y de la naturaleza.
El Internado Infantil Guadalupano (IIG) es una institución educativa lasallista y de asistencia social que contribuye, mediante su Modelo educativo de atención y acompañamiento integral, en la generación de las oportunidades de desarrollo integral, garantizando con ello la restitución y protección de los derechos de niños, adolescentes y jóvenes (NAJ) varones del Valle de México en condición de vulnerabilidad para que construyan un proyecto que les permita una vida digna como personas libres, autónomas y responsables.
Es el principio que da fundamento a todos los derechos humanos y consiste en el reconocimiento del valor del ser humano en sí mismo y del buen trato que merecen los demás por el solo hecho de ser personas.
Significa cuidar de sí mismo y de los demás, en respuesta a la confianza que las personas depositan en nosotros y en el reconocimiento de la repercusión de nuestro actuar en el desarrollo de nuestro entorno personal, familiar, comunitario y social. A través de la responsabilidad, expresamos el sentido de comunidad y de compromiso que asumimos con los demás.
Es en principio un sentimiento de apoyo a otros, especialmente cuando se encuentran en situación de vulnerabilidad. Implica empatía, sentido de pertenencia a una comunidad, ir más allá de las diferencias sociales y culturales, saber “ponerse en el lugar del otro”, reconociendo la necesidad del otro, contemplando al ser humano en su universalidad. La solidaridad nos hace sentirnos hermanos y hermanas que caminan juntos en busca de sentido y comprometidos con las grandes causas de la humanidad, buscando optimizar el desarrollo de una persona en un ambiente apropiado.
Carácter que imprime una persona a las actividades propias de su responsabilidad, empleando, con voluntad y conciencia todos sus recursos, conocimientos y habilidades, para llevar a la excelencia su desempeño, por el compromiso que la vincula con su labor.
Aceptación del valor que tienen todos los seres, dándoles el lugar que merecen en el universo, con la conciencia de los derechos que los acompañan.
Aceptación del valor que tienen todos los seres, dándoles el lugar que merecen en el universo, con la conciencia de los derechos que los acompañan.